[Recap] 7×20 Grey’s Anatomy: White Wedding

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White Wedding, el más reciente episodio de Grey's Anatomy, marca el ritmo de la serie hacia el final de la temporada. Han pasado tres meses desde el horrible accidente que casi termina con la vida de Callie Torres y su bebita Sofia Robbin Sloan Torres; ahora el sueño de llegar al altar se materializa, a pesar de las adversidades y obstáculos que se interponen en el camino. En el aspecto médico de la serie, los residentes comienzan a despuntar en la carrera por el puesto de Jefe de Residentes, entre investigaciones y aplausos lentos. Además la pareja protagónica toma una decisión muy importante, la cual afectará sus vidas para siempre. Pasa mucho en un poco más de 40 minutos, así que comentemos.

La relación entre Callie y Arizona no ha sido exactamente un cuento de hadas. La pareja ha experimentado altas y bajas desde el inicio: algunas dudas sobre su sexualidad, los celos hacia los hombres que han estado con Callie, una beca muy importante, el distanciamiento de miles de kilómetros, el consuelo en los brazos de un mejor amigo, un embarazo inesperado, el accidente. ¿Qué se interpone entre ellas y la felicidad? Sus padres. Era de esperarse algo por el estilo, especialmente de la familia Torres, católicos y tradicionalistas. Mientras el padre se encuentra ilusionado, la señora Torres parece ausente de lo que ocurre a su alrededor -- ni siquiera puede cargar a su nieta --.Vaya manera de arruinar las cosas.

La reacción de la madre sería apenas el primero de una serie de eventos desafortunados. Por momentos parecía que la boda no se efectuaría; tanto Callie como Arizona tenían que enfrentar su realidad, aceparla como tal. Para Callie fue la desaprobación de su madre y, lo peor, la cancelación del ministro -- pero para eso tenemos Miranda Bailey #FTW --. Para Arizona fue el recuerdo de su hermano fallecido. Por su caracter, a veces se me olvida lo vulnerable que es Arizona; justo en este momento Mark Sloan estuvo ahí para apoyarla. Sin duda lo que vivieron juntos los unió más que nunca y, por Sofia, mantendrán una relación toda la vida. Ni quiero pensar en los conflictos que pueden surgir entre ellos en un futuro; mientras tanto, que disfruten de su amistad.

Al final, Bailey salva la boda. ¿Quién mejor que Bailey para casar (aunque sea ilegalmente) a estos dos hermosos seres humanos? Me pareció un gran gesto que el señor Torres regresara para bailar con su hija; recordemos que, para él, el proceso de aceptación fue difícil... pero se trata de su pequeña. Por otro lado, los grandes ausentes fueron Derek y Meredith, quienes en contraste fueron a hacer su matrimonio post-it legal... todo para facilitar los trámites de adopción. El paralelo entre una boda y la otra fue un gran detalle, especialmente al tomar en cuenta las palabras de Bailey en un acto simbólico.

Derek y Meredith viven uno de los momentos más felices de su vida: han decidido ser padres de Zola -- simplemente hermosa la pequeña --. Por otro lado, este lindo sueño tiene altas posibilidades de ser ensombrecido por los actos de Meredith: el cambio de los sobres en su ensayo clínico. Karev sabe al respecto; expone a Mer un punto muy importante sobre las consecuencias de sus actos: la desacreditación del hospital. Alex tiene toda la razón por estar preocupado, no sólo por Meredith, sino por todos. ¿Qué ocurrirá en la carrera de Meredith?, ¿sus actos afectarán a los demás proyectos? Lo veremos en los siguientes episodios.

En el episodio también se resaltan a los candidatos para ocupar el puesto de Jefe de Residentes. Para empezar, aunque ella quiera, Cristina se encuentra fuera de la competencia. Mientras tanto Karev hace un trabajo extraordinario, merecedor de un aplauso lento (?). Aunque los nervios le delataron en el episodio anterior, en esta entrega se ve centrado en su trabajo, que toma en serio su proyecto -- algo que no pasa desapercibido --. En cuanto a Avery, está haciendo un excelente trabajo con Webber cuidando a los ratones; el doctor estuvo a punto de abandonar el proyecto, sin embargo, el reto que implicó el ratoncito J le trajo de nuevo al juego.

En el caso de April Kepner, su trato al paciente le merece una recomendación por parte de Stark. Gracias a April, Stark se ha adaptado mejor al hospital; ha mostrado ese lado generoso, algo que no veíamos a su llegada. Después del rechazo, Stark se porta grosero con su residente, como si fuera una coraza. Gracias al caso de Asha, el jefe de pediatria nota las cualidades de April. No cualquier médico aprende lenguas o hace de comer a su paciente, sólo para que este se sienta en casa. Este arco continuará hasta el final de la temporada. ¿Es posible que pase algo entre ellos? El tiempo lo dirá.

Por último tenemos el caso de Teddy y Cristina. ¿De qué lado están? Entiendo perfecto la posición de Teddy, el darle una lección, un aprendizaje, a Yang. Definitivamente, la residente no hace el proceso tan fácil, por lo orgullosa y terca que es. En cambio, Cristina se siente la salvadora, la que tiene la razón, la que espera una disculpa. ¿Será que la veamos en acción antes del cierre de la temporada?, ¿se disculpará sinceramente?, ¿qué ocurrirá? Por otro lado, ¿Qué pasará con Teddy?, ¿se irá a Alemania, se quedará en Seattle?, ¿y su hottie husband?

A pesar de estar cargado de eventos, White Wedding es un buen episodio. Hay momentos increíbles, como la plática entre Bailey y Torres, el abrazo entre Sloan y Arizona; la bebé Zola en brazos de Derek; la conversación entre Alex y Meredith. En conjunto, lanzan una invitación para ver los dos episodios restantes; esto se pondrá intenso.