[Recap] 7×23 Desperate Housewives: Come on Over for Dinner

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Segundo episodio del final de temporada. Desperate Housewives plantea la trama que (posiblemente) se desarrolle en su siguiente año. En Wisteria Lane, en una noche de festejo, se lleva acabo un asesinato y las mujeres desesperadas saben de ello. Aunque el asesinato ocurre en defensa propia (y sin intención de llegar a este trágico final), sería muy difícil evitar la cárcel por ello. Y esto ocurre justo cuando Susan Delfino regresa a su hogar, después de un año. ¿Verdad que extrañaba el vecindario?

Ocurren varias cosas intensas, otras realmente chistosas, en Come on Over for Dinner: Susan regresa al lugar donde puede "salir a jugar" con sus amigas, Gabrielle decide enfrentar al hombre que la violó; los Scavo deciden tomar un tiempo -- aún cuando implica la posibilidad de una separación permanente; el principio del fin --; una desesperada Bree trata de "acelerar" el divorcio de Chuck a su modo. Y Renee entra en modo de autodestrucción cuando descubre que su ex-esposo se va a casar. A todo esto: Susan, bienvenida a Wisteria Lane.

Todo comienza dos días antes del gran festejo, cuando Susan se muda de regreso a Wisteria. Paul hace lo correcto al entregarse por el asesinato de Martha, Felicia se ha ido. Ahora lo que más desea Susan es salir a "jugar" con sus amigas... pero ellas deben atender sus propios problemas primero. Resulta genial ver a las mujeres desesperadas juntas de nuevo (más cuando se unen para apoyarse entre ellas). Se podría considerar como un "borrón y cuenta nueva", que viene acompañado por un nuevo misterio que involucra a todas las protagonistas. Bien ahí. ¿Cómo llegamos a esto?

Desde que Gabrielle descubre que Alejandro (su padastro) le sigue los pasos, no puede estar tranquila. Traer una pistola en el bolso le da cierto nivel de seguridad; pero cuando los ecos del pasado la golpean, no hay mucho que hacer. Llega un momento donde Gaby decide enfrentar al hombre, lo dirige hacia el bosque y lo amenaza con la pistola. ¿Pensaron que dispararía? Para ser sincera, tenía mis dudas, aunque deseaba que jalara el gatillo. Gaby es una buena mujer y no pensé que llegara eso; no se rebajaría. Y así fue: no disparo pero, al tomar dicha decisión, se fortalece un poco... hasta que Alejandro aparece de nuevo. Indefensa, es rescatada por Carlos.

Ahora los Solis se encuentran en deuda con Susan, Lynnette y Bree; en el caso de esta última, hasta vuelve a ser de confianza para Carlos, al menos eso parece -- qué divertido: su novio es detective --. Entre los cinco dejan la zona de los hechos prácticamente impecable: con la alfombra cubierta y el cuerpo en el baúl. Me pregunto cuanto tiempo podría permanecer ahí antes de que sea evidente. ¿Horas? Este planteamiento, si es bien aprovechado para la siguiente temporada, puede dar mucho. Esperemos que así sea.

Pasemos a lo inevitable: la separación de Lynette y Tom Scavo. Así como Lynette sintió alivio al darse cuenta que Tom no estaba en la casa, eso mismo sentí al confirmar su distanciamiento. Al menos Tom tuvo la delicadeza de esperar hasta concluida la fiesta e imagino que hará lo mismo en el caso de los niños. Tal vez este distanciamiento les sirva para resolver el problema con mayor profundidad. Lo cierto es que Lynette veía este escenario como factible, así como nosotros. En este caso, también resultara interesante el desarrollo de esta trama: ¿cómo toman los chicos la noticia?, ¿llegarán a una separación definitiva? Sólo el tiempo lo dirá.

Oh, los actos que se realizan en medio de la desesperación. Resulta que Chuck, pase lo que pase, quiere esperar a concluir su divorcio para tener una relación "más seria". Quiere hacer las cosas bien y, para ello, necesita llegar a un acuerdo con su esposa. Bree mete su cuchara para acelerar el proceso, mismo que resulta contraproducente -- la gota que derrama el baso es autoría de Renee, por cierto, gran escena --. Y para complementar, tenemos la sub-trama de Renee ex-señora de Perry. Vaya crisis la que enfrenta Renee cuando se entera que su ex-esposo se va a casar. Pero es rápida en reponerse con el mesero/modelo. La relación comienza con los aperitivos y llega al plato fuerte, hasta se hablan como si se conociesen de años. Uno de los momentos más divertidos es cuando, borracha, canta My Funny Valentine. Pobre mujer.

Lo confieso: me ha encantado Come on Over for Dinner. Es un cierre que devuelve la unidad a las mujeres desesperadas, algo que hacia falta, definitivamente. Momentos favoritos: Renee y su relación relámpago; Bree quemando su comida por primera vez en la historia. En general, esta séptima temporada -- aún con sus detallitos en cuanto a desarrollo y guión -- ha pasado mis expectativas. Desperate Housewives tiene todo listo para despedirse con gracia el siguiente año antes de que su calidad decaiga. Ustedes ¿qué opinan: una o dos temporadas más?