[Recap] 7×23 House: Moving On

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House llega al final de su séptima temporada; una temporada que se caracteriza por su enfoque único: Greg House se da una oportunidad (a medias) con el amor, sostiene una relación con Lisa Cuddy, la cual no funciona. Para enfrentar la pérdida y el dolor se refugia en sus obsesiones, en sus estupideces (cada vez más peligrosas), en su mejor amigo llamado Vicodín. Y así la serie se convierte en un drama médico más, por no decir del montón. Olviden aquellas diferenciales que nos tenían al borde del asiento; durante los últimos episodios, los acertijos médicos de la semana terminan descuidados, mientras House sufre las consecuencias de su ruptura. Una herida que tal vez duela por mucho tiempo... o ¿podría quedar en el pasado?

Moving On comienza a días de la auto-intervención que House practica en su pierna. Aún en la sala de cuidados intensivos, recibe a una nueva paciente: Afsoun Hamidi, una reconocida artista de performance, quien le lleva a reflexionar sobre la vida y las relaciones humanas. En la línea personal, House decide que es hora de superar a Cuddy, aunque le duela y termina cometiendo una estupidez. Por último (menos importante) Taub recibe otra inesperada noticia, en esta ocasión por parte de su ex-esposa, Rachel.

Ambulancias. Paramédicos. Patrullas. Policías. Bomberos. Así comienza el episodio, cuando vemos a Lisa Cuddy declarando sobre un evento recién ocurrido. Lo único que pide: si House se acerca a ella, lo quiere en la cárcel. El episodio transcurre en una serie de flashbacks y flashforwards, narrativa a la cual ni siquiera le sacan provecho. Sólo funciona para plantear la pregunta ¿qué rayos hizo House en esta ocasión? Todo comienza tres días antes, cuando Cuddy intenta entablar una conversación de adultos con su ex-novio/empleado (algo imposible tratándose de Greg House). Mientras House tiene en mente que la relación entre ellos regrese a lo que eran antes de su noviazgo; solo trabajo. Pero hay algo más...

House reprime el dolor, se encuentra herido y es una bomba de tiempo. Si bien en su rehabilitación le enseñaron a perderle miedo al dolor emocional, él se protege pensando que no debe depender de los demás -- algo que, de hecho, le dice a su paciente --. Una escena significativa, donde asoma por momentos su sentir, se desarrolla en la cafetería: Lisa y Greg se sientan a hablar; House se va y Cuddy lo sigue, le pide que tengan una conversación sobre su rompimiento; ahí esta un pequeño momento de catarsis, una muestra de lo que reprime. Después de esto, cuando House se dirige a devolverle el cepillo, ahí no queda en un simple advertencia.

Mi lectura del evento es la siguiente: House busca seguir adelante con su vida y la única manera de hacerlo es alejarse de Cuddy, definitivamente. Una manera de lograrlo es plantarle un buen susto. Y lo logró. O ¿creen que Gregory House se dejó llevar por un arranque?, ¿seguramente al ver a Cuddy con otro hombre? Si tal fuera el caso, como lo menciona Wilson, House estaría deprimido en un bar. Sin embargo, el hombre se encuentra tranquilo, en donde sea que se haya ido. ¿Será, de nuevo, un juego de su mente? Podría ser una posibilidad, aunque si lo pensamos bien, House ha gastado ese comodín con anterioridad.

Hablemos brevemente de la paciente de la semana, una mujer admirable ante los ojos de Thirteen. Una mujer que hace arte con su persona, manipulando a los demás. Precisamente, en esta ocasión creó otra de sus obras maestras a través del acertijo presentado al equipo de diagnóstico, específicamente a House. El caso no resulta interesante, ni como un caso regular o como los presentados en otras finales de temporada. Un ejemplo: en la sexta temporada, la mujer atrapada en los escombros, quien crea un vínculo especial con el médico por su condición. Ni siquiera da pie a la discusión entre los médicos, como en otras ocasiones.

Por último, Chris Taub. Pobre hombre. Cuando decide apoyar a Ruby con su embarazo después de pasar el susto de su vida, cuando decide ser padre, llega Rachel con otra gran noticia: está embarazada. Y nadie lo veía venir. La cara de Taub es increíble. Desafortunadamente está línea inconclusa no me atrae para nada. Algo que definitivamente me hizo falta fue más de Thirteen y Chase. En el episodio anterior se nota que crean un lazo especial, al menos de amistad, como si fueran confidentes. Eso realmente estaría interesante tocar en la siguiente temporada.

Moving On termina con una etapa de House, estoy de acuerdo... pero como final de temporada, creo que deja mucho que desear. Con este episodio compruebo que hubiera sido más prudente para la producción darle un final digno, en lugar de extender la historia a «patadas de ahogado». ¿Tenemos un cliffhanger? Algo por el estilo: no sabemos que vaya a pasar con House, como vayan a justificar la ausencia de... ya saben. Para mi, a estas alturas, me da un poco igual. Sólo espero que la próxima temporada regrese el House de antes, con casos interesantes y un poco más de bromance...

Momentos favoritos: House entregando la caja a Cuddy; Foreman interrumpiendo a conversación entre House y Cuddy -- no estaba funcionando la cortina de privacidad --; el momento incómodo en el café, cuando este extraño se acerca a Cuddy (WTF!); la escena en la cafetería del hospital, cuando vemos a House vulnerable por un momento.