[Primera Impresión] Switched at Birth

En anticipación a su estreno, realmente pensé que Switched at Birth sería tan sólo un drama adolescente más en la barra programática de ABC Family. Después de ver el episodio piloto debo de confesar que, a pesar de encontrar ciertos clichés y una pauta marcada de serie juvenil, cuenta con elementos que la hacen destacar sobre las demás. ¿Qué pasaría si descubres que aquellos quienes consideras tus amorosos padres no son las personas que te dieron la vida?, ¿y si estabas destinada a un lugar totalmente diferente a donde creciste?, ¿qué ocurriría si descubres que fuiste cambiada al nacer?

Todo inicia con un ejercicio escolar en la clase de ciencias. Bay Kennish (Vanessa Marano) llega a casa con una tarjeta que indica su tipo de sangre es AB, algo que sería imposible pues sus padres son tipo A. La chica es visiblemente distinta a su familia: ella tiene cabello castaño, su madre y hermano son rubios rojizos; su cuerpo en general es distinto, rostro, manos, complexión. Bay quiere respuestas, es así como los Kennish acuden a un centro especializado en genética donde confirman que Bay fue cambiada al nacer. Un error del hospital, lo llaman. A unas semanas del descubrimiento, los Kennish conocen a Daphne (Katie Leclerc) y a su madre, Regina Vasquez (Constance Marie), quien crío sola a su hija.

La diferencia entre el mundo de las adolescentes es marcada. Bay es una chica que vive con lujos, la típica rica blanca. Rebelde, alocada, creída. Amante del arte, la fotografía y el dibujo. Vive en este mundo donde las chicas deben ser perfectas. Su casa, más bien una mansión, es tan grande que sus padres ni siquiera se dan cuenta cuando sale a hurtadillas. En cambio Daphne vive lejos ese mundo de lujos, en una zona de clase media. Creció bajo el cuidado de una madre soltera de origen latino. Es una chica dulce, estudiosa, obediente. Al contrario de Bay, Daphne ha tenido que enfrentar varios obstáculos desde pequeña al quedar sorda desde los tres años a consecuencia de una meningitis.

Además del drama común en este tipo de situaciones -- giro recurrido por Mark Twain en una de sus novelas, como lo resalta Bay --, hablo del choque entre clases sociales y el cultural, la serie plantea un conflicto por la falta de conocimiento y cultura en el trato a los sordos. Este choque entre la comunicación oral y la comunicación mediante a signos es reforzado con una excelente edición de sonido. El mundo de Bay es tranquilo; su casa-mansión es silenciosa, tranquila. En cambio, el mundo donde vive Daphne es ruidoso; en su casa se escucha sonidos varios: helicópteros, patrullas, el carrito de helados, automóviles. Pero, para ella, todo es silencio.

Así como se encuentran con escenarios totalmente distintos, las chicas comienzan a sentirse identificadas con sus orígenes. Bay es más artística como su madre, Regina, quien también tiene facilidad para el dibujo y las artes. En cambio, Daphne es atlética como su padre, John Kennish (D.W. Moffett), un ex-jugador profesional de béisbol. Este proceso de auto-conocimiento, a través de su familia biológica, se ve amenazado por los problemas financieros de las Vasquez, quienes tienen como opción mudarse con un tío muy lejos de ahí. Ante está situación, los Kennish ofrecen alojamiento en su casa de visitas, por el bien de ambas chicas. Así Bay, Daphne y sus familias pueden convivir, aceptando sus diferencias y sus similitudes.

Las protagonistas quedan perfecto en sus personajes, con exigencias más. exigencias menos. Vanessa Marano, a quien hemos visto en Dexter, hace de la típica niña mimada, artista, rebelde, con su carácter; da el ancho en su personaje. Katie Leclerc (Fashion House) tiene un papel a la medida; al ser una joven actriz con deficiencias auditivas, queda perfecta como Daphne, una chica que vive su propia batalla al enfrentar situaciones diversas con personas ajenas a su condición. Constance Marie (Selena) destaca entre los personajes adultos, por su manera de ser y por la comunicación que entabla con su hija.

Switched at Birth, a primera vista, entra en la categoría de serie veraniega adolescente con elementos dramáticos de telefilme Hallmark, ni más, ni menos. Al darle una oportunidad, se nota el trasfondo que existe en ella. El giro entorno a la cultura y el trato a los sordos juega un papel importante en el desarrollo de la trama y, así también, cuenta con un mensaje para la joven audiencia. A lo largo de la temporada podremos gozar de invitados especiales, incluyendo a Marlee Matlin, actriz sorda quien es una de las más jóvenes en recibir un Oscar por su actuación en Children of a Lesser World, a la edad de 21 años.Un drama que puede llevarnos a la reflexión y, a su vez, nos hace pasar un buen rato durante este verano.