[Primera Impresión] Teen Wolf

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Cuando la MTV anunció que iba a preparar una serie de televisión basada en la película Teen Wolf, aquel éxito de 1985 protagonizado por Michael J. Fox, me temí lo peor. El pasado 5 de junio la cadena estrenó la serie. No es tan mala como me esperaba, eso debo reconocerlo pero si lo bastante como para no hacerle mucho caso. Una serie tan previsible como absurda, carente de ingenio, poco o nada divertida, con un reparto en la frontera entre lo anodino y lo inexpresivo. Nada queda de aquella entretenida película, una lástima.

Teen Wolf está centrada en Scott McCall (Tyler Posey), un chico apocado, tímido, asmático y bastante soso. El típico cero a la izquierda en la jerarquía social del instituto. Jugador de lacrosse, o más bien, calienta banquillo. Su mejor amigo, Stiles (Dylan O’Brien), hijo del sheriff del pueblo, lo llama una noche para que vayan a buscar al bosque un cadaver. La juventud de hoy en día no sabe que hacer para divertise. Esa misma noche en el bosque, Scott será atacado por un lobo, y a partir del día siguiente empezará a notar algunos cambios. Su capacidad auditiva mejora, es más ágil, más fuerte, más rapido. Esas mejoras físicas lo convierten en alguien popular en el instituto, ya que consigue ser titular del equipo de lacrosse. Además conocerá a la chica nueva, Allison (Crystal Reed), a la que invitará a la clásica fiesta de instituto.

Pero no todo iban a ser ventajas, ser un hombre lobo es complicado. Para empezar el capitán del equipo de lacrosse cree que toma esteroides; otro hombre lobo, llamado Derek (Tyler Hoechlin), un tipo bastante tenebroso lo vigilia de cerca y un grupo de cazadores de hombres lobo ha llegado a la zona. Para Scott será muy difícil controlar los instintos del animal que lleva dentro, por no decir lidiar con las noches de luna llena. Derek se ofrecerá a ayudarle a adaptarse al cambio pero ¿puede fiarse de él?

La historia de amor entre Scott y Allison empieza con miradas furtivas y sonrisas. Más tarde ella pasará con un perro herido por la clínica de animales donde él trabaja. Escena totalmente innecesaria, pastelosa y previsible. Más miradas y sonrisas, la invitará a la fiesta donde oh sorpresa Scott se transformará y tendrá que salir corriendo dejando a la chica sola. Pero lo difícil será salir con la hija del cazador de hombres lobo, algo que nuestro protagonista descubrirá al final del capítulo. No podíamos tener una relación sencilla y normal, ella es la hija de su peor enemigo.

De todos los personajes el único que merece algo de respeto es el de Stiles (Dylan O'Brien), el compañero del héroe, el secundario gracioso, la voz de la conciencia. Será Stiles el que investigue sobre los hombres lobo, el que intente ayudar a Scott con sus transformaciones, quien lo recoja por las mañanas en el bosque, el único que conozca su secreto. Es el único actor del grupo adolescente que no lo hace mal. En cambio el personaje de Derek no podía ser más ridículo. Vestido siempre de negro, mirada fija, inexpresivo. Aparece en la lejanía y desaparece rápidamente. Si pretenden darle un aire de misterio no lo han logrado.

No seré yo quien recomiende esta serie, seguramente los fans de la saga Twilightpuedan encontrar algo positivo en Teen Wolf, producto creado y diseñado específicamente para ellos. Yo no veo ningún motivo para seguir con la serie y muchos para olvidarme de ella. Eso sí, te puedes reír con ella o, mejor dicho, de ella. Entre los malos efectos, las pésimas actuaciones, lo pretencioso de algunas escenas, lo previsible del guión y ese tufillo crepusculiano parece un delito no burlarse de ella.

El piloto de Teen Wolf dura cuarenta minutos. Los efectos especiales son muy cutres, aunque agradezco que la transformación de Scott no sea tipo Crepúsculo sino más clásica, más creíble. Me sorprendió que Russell Mulcahy dirigiese el piloto, este director ha hecho muchísimos videoclips para gente como Elton John, Duran Duran, ACDC, Queen pero es más recordado por haber dirigido Highlander. Durante el capítulo abusan de las escenas a cámara lenta, de una iluminación bastante oscura y de una lluvia que viene y va, sin sentido. Me aventuré a ver el segundo capítulo, por eso de que los pilotos a veces fallan a la hora de mostrar lo que se quiere contar y como se quiere contar. La cosa se puso peor.