[Recap] 3×11 Nurse Jackie: Batting Practice

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El mundo se divide entre las personas que cuando algo les molesta corren hablar sobre el tema para intentar arreglarlo (o todo lo contrario) y entre los que se lo callan y no se atreven a decir nada por miedo a las repercusiones. Hablar sobre los problemas no implica a que se vayan a solucionar pero al menos sirven a modo de terapia, pero si se toma como norma guardárselo todo dentro, los sentimientos se acaban necrosando y cuando finalmente la situación estalla (básicamente porque es inevitable), la cantidad de porquería que sale a la luz es tan grande que no hay dios que lo arregle.

Algo así es lo que le está pasando a Kevin. Éste vivía más o menos feliz en la ignorancia cuando no sabía nada sobre las actividades extrafamiliares de su mujer que incluían su doble vida en el hospital y su poliadicción. Pero en cuanto salió (casi) todo a la luz, Kevin ha intentado perdonar a Jackie y hacer como si nada hubiese sucedido, pero el volumen de cosas sin hablar es tan grande que ya no puede ni mirarla a la cara.

Desde que Eddie se enteró de que Jackie estaba casada y se introdujo en la vida de Kevin en busca de respuestas allá por la segunda temporada, todos temíamos que tarde o temprano alguien se iría de la lengua y la verdad de su idilio por conveniencia saldría a la luz. En muchas ocasiones hemos estado muy cerca, y siempre parecía que Kevin, en el último momento, no se enteraba de nada como cuando fue al hospital y se dio cuenta de que Jackie no le había dicho a sus compañeros que estaba casada pero ¿es eso cierto? Pues puede que no y es que parece que Kevin sabe más de lo que creíamos.

No era buena señal que Kevin llamase a las seis y media de la mañana a Eddie para quedar con él, pero definitivamente es muchísimo peor que hablen de Jackie mientras Kevin batea con tanta rabia que rompe el bate. No sé si conoce todos los detalles pero esa mirada de Kevin mientras le dice a Eddie que ya sabe de qué habla es bastante reveladora e indica que está a punto de estallar.

Mientras tanto, Jackie prefiere no pensar demasiado en ello ya que ahora mismo tiene problemas más graves, como por ejemplo que Akalitus todavía no le haya quitado la restricción de administrar medicamentos o que no sea capaz de controlar su adicción por sí sola. Y es que si para una persona normal ya debe ser dificilísimo, no me quiero ni imaginar lo duro que debe ser intentar contenerse rodeada de medicamentos. La tentación es demasiado grande y la voluntad de Jackie demasiado débil.

Por suerte, Jackie se ha dirigido a O’Hara justo cuando ha empezado a recaer y ésta ha tomado la determinación de acogerla bajo su regazo y encargarse de su recuperación. De hecho, lo normal y lo más sencillo hubiese sido que Jackie se hubiese dejado ayudar porque dado su altísimo nivel de adicción era casi imposible que saliese victoriosa por sí sola. A partir de ahora O’Hara será su clínica de metadona fancy (como diría ella) particular, ya sólo falta que Jackie no continúe con sus pequeños hurtos a pacientes y se limite a tomar lo que le prescribe su amiga. El problema es que no sé hasta que punto Kelly será una buena influencia ahora que sabemos que él también se llevó unos cuantos parches de fentalino. Si es que estaba claro que este hombre no era trigo limpio.

Por otro lado, en el hospital andan todos entretenidos en sus propios asuntos. Cooper sigue adelante con los preparativos de su boda express y a la espera de la llegada de los maniquíes (es decir, los queridos santos que Akalitus no fue capaz de retener). Por cierto, no os parece sospechoso que no hayamos vuelto a ver a la novia desde que la conocimos? ¿Será que ésta todavía no sabe que se va a casar? No sé, pero intuyo que tendremos drama.

Akalitus, por su parte, se ha quedado sin la visita de la primera daba a su hospital, a pesar de que ya tenía a los niños preparados con sus manzanas en la mano. ¿Le habrá ganado la partida su Voldemort particular? Apuesto a que sí, y eso explicaría que, dentro de lo que cabe, no se lo haya tomado tan mal porque sabe que no puede luchar contra Lily Chung.

Y por último, Zoey organiza la fiesta para conmemorar la semana nacional del agradecimiento a las enfermeras que no es más que una de esas curiosas fiestas americanas equivalentes a los Día Europeo de... a los que casi nadie hace caso. Pero para Zoey (y sólo para ella) parece ser muy importante. Bueno, eso no es verdad porque el oficial Ryan ha demostrado, de nuevo, ser muy detallista. Después de tres años de flirteo, ¿Zoey cambiará al despistado de Lenny por Ryan? Ya veremos, pero Lenny lo tendrá bastante más difícil que con el defensor de los lemurs de la semana pasada.

Tenemos varios frentes abiertos de cara a la finale de esa semana, pero el principal es saber si Kevin le dirá finalmente a Jackie todo lo que lleva guardándose durante este tiempo y si dejará a su mujer. Todo parece indicar que así será pero con Nurse Jackie nunca se sabe porque siempre guardan un as en la manga y esperan a utilizarlo en el último momento para dejarnos a todos con cara de idiotas a la espera de la siguiente temporada. Así ha sido hasta ahora, y dudo que esta vez sea una excepción.