[Recap] 3×11 United States of Tara: Crunchy Ice

El penúltimo capítulo de la temporada y de la serie ha sido muy bueno. Toni Collete ha podido desplegar todas su dotes como actriz y espero que le lluevan los premios por esta temporada porque el trabajo que está haciendo es increíble. Veamos que pasa en la casa de la familia Gregson ahora que Bryce parece que ha llegado para quedarse. Bryce es terrible, siempre intentando ligar con Charmaine y Kate, siempre metiéndose con Max y armando jaleo. Es un personaje realmente desagradable pero Toni Collete lo borda.

Bryce se ha acomodado y campa a sus anchas; por mucho que se esfuerza Max parece que Tara no tiene intención de volver a su sitio y las restantes personalidades están demasiado asustadas como para salir. Es más, en cuanto aparecen Bryce termina con ellas. Eso le sucede a Buck, quien se despide de Max antes de desaparecer para siempre. Max se deshará de las pertenencias de este alter, sus armas (muchísimas) y sus revistas porno, y dejará todo en un baúl en casa de Neal y Charmaine. Gracias a este trasvase de cosas Neal encontrará entre las revistas porno una información de lo más interesante con respecto a Bryce.

Neal y Charmaine están muy bien juntos y aunque ella se preocupa por la situación de su hermana, él tiene muy claro que no la quiere cerca. Chamaine le dice a Max que debe ingresarla en un sanatorio, que necesita ayuda profesional pero él está empeñado en hacer lo de siempre y esperar a que su mujer regrese. Neal le plantea a Charmaine la posibilidad de trasladarse a Houston. Allí podrían iniciar una nueva vida más tranquila y más segura para la pequeña.

Max se agarra a la posibilidad de que Tara regrese, así que decide hacer cosas que le gusten como ir a un museo. Nada parece funcionar. Aquí es donde T dirá adiós, se despedirá de Kate antes de que Bryce acabe con ella. Marshall y Kate están convencidos de que su madre debería estar en un sanatorio y están asustados pero nada hace cambiar a Max de opinión. ¿Por qué no es capaz de verlo?

Marshall ahora vive con su abuela ( Frances Conroy) y su obsesión navideña. Sin embargo volverá a casa para ayudar a su padre. Lo hará acompañado de la abuela quien tendrá un par de encontronazos con Bryce. Me encanta la escena en la que habla con él ante el árbol de Navidad. La mujer culpa a Tara de los problemas de la familia y advierte claramente a Bryce de que si toca su árbol de Navidad le romperá los dedos, y estoy convencida de que esta mujer es capaz de cumplir su palabra.

Al poco alguien rapta a Bryce. Son Max, Neal y Charmaine que han descubierto que el auténtico Bryce, el hombre que arruinó la vida de Tara, se suicidó tiempo atrás. Llevan a Bryce ante su propia tumba pero eso no hace que Tara regrese. Charmaine perderá los nervios y empezará a gritar y maldecir contra la lápida. Me reí un montón cuando le escupe y como está tan alterada no es capaz de hacerlo.

Será la tensión entre Marshall y Bryce la que provocará, por fin, el tan ansiado regreso de Tara. Cuando la personalidad que aún quedaba, Alice, habla con Marshall, Bryce aprovecha para destruirla y ambos se pelearán. Max tendrá que separarlos y será entonces cuando Tara regrese. Al darse cuenta de lo sucedido llorará desconsoladamente.

El capítulo termina con Max y Tara dirigiéndose hacia el sanatorio mental, apenas hablan y en un momento dado ella le pide que pare el coche, lo besa, sale del auto y salta desde un puente. Un final de infarto para el emocionante penúltimo capítulo de la serie. ¿Qué le habrá sucedido a Tara? ¿Terminará muerta o internada en un psiquiátrico? ¿Qué será de Kate y de Marshall? ¿Se marcharán Neal y Charmaine? Queda un capítulo, así que pronto lo sabremos.

Quería añadir que hay un momento en el que Frances Conroy, baja al sótano, donde están todos y dice: ¿Por qué estamos todos bajo tierra?. No pude evitar sonreír al recordarla en Six Feet Under. Su participación en este capítulo ha sido realmente genial y ayuda a entender a Max. Está claro que el hecho de que su padre los abandonase lo marcó y como no quiere ser como él no dejará a Tara, nunca. La fidelidad y el amor de este hombre por su mujer supera cualquier barrera. Sin embargo su madre tiene razón cuando le dice que no es justo para los niños criarse en un ambiente tan imprevisible.