NBC cancela Love Bites

La noticia no es ninguna sorpresa pero la NBC ha anunciado oficialmente que no renovará Love Bites por una segunda temporada, y no me extraña porque a esta «antología experimental» -- como la llaman en Hollywood Reporter -- no había por dónde cogerla.

La cosa no es que empezase mal, es que empezó peor. La cadena decidió encargar la serie a pesar de que no le gustaba demasiado el piloto. Tras ser anunciada en los upfronts del 2010, tuvo que pasar más de un año para que finalmente se estrenase; encima lo hizo en verano, lo que demuestra la poca confianza que tenían en el producto. Durante todo este tiempo han tenido que enfrentarse a cambios en el reparto e incluso cambios de showrunners, pero el embarazo de Becki Newton provocó que tuvieran que reformular todas las tramas ya que su personaje era el principal hilo conductor.

La estructura de tres historias por episodio ponía de manifiesto la gran desigualdad de las historias, pero también la gran desigualdad entre los actores invitados. Además, Love Bites ha sufrido el síndrome Happy Endings que consiste básicamente en que algunos de los episodios son cambiados de orden inexplicablemente y de repente nos encontramos con que un personaje se corta el pelo como punto final de una de las historias pero lo volvía a tener largo en el siguiente episodio.

Reconozco que desde el principio no le vi la gracia al invento, y sólo me alegraba cuando aparecían Greg Grunberg y Constance Zimmer, pero es que a medida que fueron avanzando los episodios, cada vez era más difícil salvar alguna de las historias. El octavo y último episodio será emitido el próximo 21 de julio. Yo, al menos, no la echaré de menos.