[Recap] 6×16 Futurama: Ghost in the Machines

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Otra semana más Futurama centra su capítulo en Bender. La idea de Ghost in the Machines es buena y a nivel referencias se han lucido. Por otro lado debo decir que ver a Zoiberg tocar el theremin no ha tenido precio. Lo malo es que casi no hemos podido ver a los empleados de Planet Express, y los añoro. Sus intervenciones, aunque breves, han estado muy bien.

Todo comienza durante el Parade Day, un desfile que aúna todos los desfiles. El Profesor Farnsworth lo resume perfectamente en una frase: Cuando era un niño teníamos un desfile cada día, eran tiempos oscuros. Durante el desfile, Fry salva la vida a un hombre, sin embargo, al hacerlo, muere un robot. Bender se molesta y le pregunta a Fry si cree que la vida de un humano vale más que la vida de un robot, a lo que Fry responde que si. Enfurecido, Bender, amenaza con suicidarse. Se dirige a una cabina de suicidio, tantas veces vistas a lo largo de la serie, donde morirá asesinado por la propia cabina, ya que era una ex-novia con la que las cosas no acabaron bien.

Bender está muerto pero su espíritu permanece atrapado en el limbo, su software sigue activo en la red inhalámbrica global. Al poco se encuentra con el Diablo Robot (Dan Castellaneta), el único que puede verle y oirle. Bender le explica porque ha acabado como fantasma y claro está, culpa a Fry. El Diablo Robot, que sigue enfadado con Fry desde que se intercambiaron las manos en The Devil's Hands Are Idle Playthings, hace un pacto con Bender, le devolverá su cuerpo si mata a Fry de miedo. Pero si no lo consigue, terminará en el infierno robot para toda la eternidad.

Al principio Bender no es capaz de asustar a Fry, pero cuando descubre que puede poseer cualquier máquina lo hostiga sin cesar:Fui atacado en mi cuarto de baño por mi cuarto de baño. Fry está aterrado por la situación, probará a llamar a los cazafantasmas (que bueno ese detalle). Incluso llamarán a un reverendo para que le haga un exorcismo. Me ha encantado la referencia a la película El Exorcista. El reverendo le da a Fry un cortafuegos sacramental que impide a Bender atacar. Aún así, durante la noche, y a base de insistir, apagará el aparato y conseguirá que Fry sufra un ataque al corazón de puro pánico.

En el hospital Fry admite ante sus amigos que añora a Bender y que la vida de un robot es importante, tanto como la de un humano. Eso hace que Bender apacigue su ira y cese en su intento de matar al cachocarne de su mejor amigo. Fry temiendo un ataque por parte de cualquier aparato electrónico se muda al planeta Amish, donde no hay máquinas. Bender no se separará de él, unas escenas muy tiernas. Pero el Diablo Robot quiere a Fry muerto y se presenta en el planeta Amish al mismo tiempo que el resto de los trabajadores de Planet Express. El Diablo Robot provoca un accidente que puede costarle la vida a Fry pero Bender salvará a su amigo. Por este acto heroico y desinteresado Bender irá al cielo. El Dios Robot le dice que se puede quedar allí pero nuestro amigo lo posee porque desea regresar a la tierra. Allí se reunirá con Fry, quien ha abandonado el planeta Amish. Ambos se abrazan felices y sin rencores, aunque Fry parece darse cuenta de que su amigo fue quien lo atormentó.

Siempre disfruto cuando Futurama explora el bromance de Bender y Fry, y aunque lo han tratado ya muchas veces siempre resulta divertido ver a estos dos personajes interactuar y declarar su amistad. Un buen capítulo que nos ha traído al Diablo Robot de nuevo y nos ha mostrado a un Dios Robot que me recordó mucho a los productos de Apple. Sin embargo, sigue faltando la chispa que hizo de Futurama una gran serie. ¿Me pasa sólo a mi? ¿Me he vuelto muy exigente con la serie? No y si. Espero grandes cosas de Futurama porque sé que es capaz de grandes cosas y me molesta cuando se limitan a darme capítulos a media potencia. Este Ghost in Machines vuela más alto que Neutopia y Benderama; se agradece la verdad pero espero que el próximo capítulo no esté tan centrado en Bender y podamos ver a los trabajadores de Planet Express haciendo de las suyas.