[Recap] 7×04 Weeds: A Hole In Her Niqab

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Vale, ahora lo entiendo, Game-Played, el episodio de la semana pasada del que me quejé porque no ocurría casi nada era la introducción al episodio de esta semana que sirve para encauzar finalmente la temporada (o al menos eso es lo que parece). Todos los personajes parecen haber encontrado su nuevo camino y ahora sólo nos queda esperar a ver hacia dónde les lleva.

Nancy y Silas mantuvieron una interesante conversación en la que éste dejó claro a su madre que no quería volver a seguir sus órdenes. En esta ocasión se hacía a su manera o no se hacía. Pero Nancy, como siempre, tan sólo necesita pestañear con cara de pena para convencer a su hijo, que no sólo a caba haciendo lo que quiere, sino que además se lleva su comida. Silas ha madurado pero Nancy siempre sabrá cómo tocar su fibra sensible.

A otro al que no le cuesta convencer es a Dough. Gracias a él por fin ha conseguido trabajo, así que ya sabemos por qué le dieron tanta importancia a la trama de su compañero de universidad que le ofrece trabajo. Y como viene siendo habitual, no tarda ni cinco minutos en flirtear con el jefe y meterse en líos en el trabajo repitiendo por enésima vez el mismo patrón de conducta. ¿Acabará tan mal como las otras ocasiones? Seguramente sí.

Pero ella no es la única en repetir patrones ya que Andy vuelve a meterse en una relación complicada. Maxime ya parecía estar un poco loca pero ha superado mis expectativas con todo eso de la relación poliamorosa. Bueno, en realidad lo que me sorprende no es el tipo de relación sino la puesta en escena y me explico. Entiendo que el marido de Maxime quiera contentar a su mujer pero ¿es necesario que esté justo al lado de ellos mientras practican sexo? Vale, la escena es graciosa, pero no tiene ningún sentido.

Por otro lado, y a propósito de lo que he comentado sobre Nancy y Andy sus repeticiones, el hecho de que Shane le regale a su madre una reproducción de su habitación de Agrestic es una manera de darle las gracias por perder tres años de su vida por su culpa pero también demuestra que, de alguna manera, quiere volver a aquellos tiempos en que todo era mucho más sencillo y en el que eran una familia unida por el amor y no por el negocio. Eso sí, pronto se da cuenta de que no hay vuelta atrás posible y que la única manera de sobrevivir es siendo egoísta.

Así pues, todo vuelve a funcionar. Shane tiene los clientes, Silas el dinero y Nancy es el cerebro de la operación. Pero en esta ecuación falta lo más importante, el material. Por culpa de un adúltero afgano todo el negocio puede irse al traste, así que no tendrá más remedio que buscar a otro suministrador. ¿Llegará a un acuerdo con Denny, el camello al que denunció con sus fotocopias? Ya veremos pero probablemente no tenga más remedio que hacerlo si quiere recuperar a Stevie.

El tiempo corre en su contra. Jill ha conseguido ponerle en su contra de la manera más rastrera posible y eso no se arregla con un libro de cuentos. Su nuevo abogado no ha empezado con buen pie, será porque tenía la cabeza distraída pensando en que parte del cuerpo de Esteban le enviaron los arios, pero apuesto a que pronto irá a cantarle las cuarenta. Nancy tal vez no sea capaz de enviarle una paloma-bomba a su despacho pero puede ser muy peligrosa cuando se trata de defender a su familia. Me muero de ganas de ver a esa Nancy de nuevo.